Como muchos de ustedes ya sabrán, Orsai es el nombre de una revista, que toma su nombre a su vez de un blog. Blog perteneciente a a Hernán Casciari, un escritor y blogger argentino radicado en España. Hernán quería una revista “sin nadie en el medio”, sin publicidad, que no se venda en kioskos, supermercados o en cadenas de librerías, sino en las pequeñas librerías, como la que tenía su amigo. Estableció un sistema por el cual los libreros podían comprar packs de 10 revistas, con un descuento con respecto al precio oficial de venta. Los libreros o no se enteraron, o no se animaron, o los asustó tener que comprar con Paypal o tarjeta de crédito, o whatever. Pero los lectores de Hernán querían su revista. Entonces nos sugirió juntarnos en grupos de a 10 amigos. Muchos lo hicieron, a muchos otros les (nos) costó encontrar a 9 amigos y así surgió la figura del distribuidor.
Fue mi hermano el que me convenció de convertirme en distribuidora, como forma de sacar la plata que tenía en Paypal. Al principio me dio “cosa”, siempre odié vender, soy una pésima vendedora. ¿Se acuerdan cuando intenté vender Natura? ¿El desastre que fue? Pero me explicó que era otra cosa. La gente que ya sabe lo que quiere va hacia la página, selecciona un distribuidor cercano, éste llega a 10 reservas y compra un pack. Es decir, a las Orsai no hay que venderlas, se venden solas.
Quizás exageré un poco al decir que distribuir las Orsai cambió mi vida, pero hasta cierto grado lo hizo, gracias a ellas pude sacar todo lo que fui ganando haciendo traducciones este verano pasado, sin pagar comisiones ni nada, sino que al revés, y gracias a todo esto pude comprarme la netbook que tanto necesitaba para la facu.
Pero también me llenó de momentos que el dinero no puede comprar. Como que una compradora, ilustradora ella, me diga de ir a tomar un café para hablar sobre Orsai, y me regale un pin y un señalador con sus hermosas creaciones. Como que un comprador me regale un chocolate, por “la molestia”. Como que una fan de Orsai me emocione hasta las lágrimas porque está desocupada y no puede comprársela, hasta tal punto que la contacto para regalársela, y me diga que alguien, igual de conmovido que yo, ya me ganó de mano. Como conocer a gente como Martín, de Santiago del Estero, o como Martín, de Santiago del Estero. Como pasarme toda una tarde en un café, mientras la gente llegaba y se quedaba 1 minuto, o 10, o 30, y se iba con una sonrisa. Como intercambiar mails con la “patrona” (la mujer de Hernán).
Me siento como una especie de “dealer”, la gente se contacta conmigo y les doy lo que tanto ansían, me pagan contentos y encima me lo agradecen.
Bueno ya saben, si quieren una, me avisan, y si no, no.
¡Ah! Y ahora además de la revista la editorial Orsai se complace en presentar su primer libro. Cuadernos secretos de Horacio Altuna (o sea ilustraciones comoésta). En síntesis: el típico “libro objeto” que ponés arriba de la mesita ratona y parece que sos culto. Hernán Casciari dixit.
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[...] del bar Orsai. La intención fue conseguir un autógrafo del cerebro detrás de todo el fenómeno Orsai, Hernán Casciari. Entonces llevamos la nro 1, la primera, la edición limitada, la que tiene mi [...]
2 Comments
Muy bueno Abby
espero ansioso que tengas la número tres.
Abrazo!
Hola! Perdoná que esto no tenga mucho que ver pero yo suelo necesitar crédito de PayPal y si querés te lo puedo comprar sin cobrarte comisiones ni nada. Si te interesa podés mandarme un mail al que dejé acá (pfc432 arroba gmail com) y vemos. Incluso si te da más confianza podemos encontrarnos en algún lugar tipo un shopping o algo y te doy el dinero ahí y me hacés el envío en el momento desde la notebook o el celu.
O si no, si es por poca cantidad, no sé, te puedo ofrecer pasarte mi tel de línea y un escaneo de algún servicio.
Nos conviene a los dos porque por cargar crédito papal también me cobran comisiones o me venden el dolar a $4,40. :S
Y si no, mil disculpas por el spam! (prometo no repetirlo!
).
Saludos,
Pablo Fernández